martes, 14 de febrero de 2006
Imagen

DISCURSO EN LA OFICINA DE OBJETOS PERDIDOS


Perdí unas pocas diosas camino del sur al norte,
también muchos dioses camino de este a oeste.
Un par de estrellas se apagaron para siempre, ábrete, oh cielo.
Una isla, otra se me perdió en el mar.
Ni siquiera sé dónde dejé mis garras,
quién anda con mi piel, quién habita mi caparazón.
Mis parientes se extinguieron cuando repté a tierra,
y sólo algún pequeño hueso dentro de mí celebra el aniversario.
He saltado fuera de mi piel, desparramado vértebras y piernas,
dejado mis sentidos muchas, muchas veces.
Hace tiempo que he guiñado mi tercer ojo a eso,
chasqueado mis aletas, encogido mis ramas.
Está perdido, se ha ido, está esparcido a los cuatro vientos.
Me sorprendo de cuán poco queda de mí:
un ser individual, por el momento del género humano,
que ayer simplemente perdió un paraguas en un tranvía.
Publicado por wineruda @ 15:19  | Poesía Imprescindible
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Makkkafu
jueves, 16 de febrero de 2006 | 12:10
Os leo habitualmente casi la totalidad de los autores que citáis son de mi agrado. De Wislawa especialmente me gusta "La Mujer de Lot". Gracias y seguid así.
Publicado por wineruda
jueves, 16 de febrero de 2006 | 23:15
gracias, es agradable encontrar a otros lectores con gustos comunes.
 
boomp3.com