El Vacío
Antonio Molina de Haro
Imprenta-Editorial Román-Granada
Enero,1963
A diferencia de la mayoría de libros de poemas, estos hay que leerlos con la continuidad que requiere por ejemplo, cualquier novela. No son poemas, pienso, para ser leídos, cada uno, de forma aislada.
Ordenado o distribuido sin embargo, en dos partes bajo los títulos: La pasión del vacío y El Vacío.
Poemas que muestran una mirada del mundo y de la vida, que causa aturdimiento, y a pesar de ello, es reconocible.
(…)
La frente clavada en el suelo,
.................monótono grito,
árbol desgajado, raíces voraces
la tierra ausente…
No habéis venido…
No.
El mundo configurado como una gran contraposición, quietud y movimiento como un juego de relevos.
(…)
Un inmenso lago de nostalgia derramándose,
Rebasando, conmovido, sus límites abruptos y podridos.
Un azul grueso, de metal, próximo a los ojos,
Que tensa el corazón e inmoviliza la lengua y los sentidos
Y toda la existencia abierta y distendida
En un potente arco sin flecha.
El rostro y las manos se crispan, enmudecen…
El dolor y el placer se alejan…
(…)
Cada poema de la primera parte, aparece fechado, e indica la ciudad en la que fueron escritos, correspondiendo a Granada (su ciudad natal) el primer poema “No habéis venido”, seguido de “Como siempre”, escrito en París al igual que “Jazz triste”, continuando con “Stockholm”, “Abismo”, “Amenaza” y “Decisión” en Estocolmo, “Pérdida” en Umea y “Pasión vacía” en Norrland. Todos escritos en mayo del año 1959 excepto el primero que indica el mes de marzo. La segunda parte, compuesta por seis poemas carecen de títulos y están encabezados por una numeración. Esta es la estructura general de este pequeño poemario.
“Y ser…
como siempre,
como las aguas turbulentas y oscuras:
dirección ciega y aguda…,
deseo que agranda la mano,
garra cruel, tímida, voraz…
(…)
Si bien en la primera parte “La pasión del vacío”, es una visión retrospectiva de fondo y forma de la vida en sí misma, ya en la segunda parte “El vacío”, muestra como una especie de conclusión o resolución de todo ello.
“He llegado lentamente aquí,
buscaba una extensa resonancia
en el giro de las noches y los días.
He llegado lentamente a este lugar,
a su pico hondo e ignorado.
He encontrado una voz amiga en la sombra,
Separado de todo…”
(…)
Personalmente me ha parecido como leer un solo poema, de apenas treinta y nueve páginas, que es la extensión que tiene este libro. En su conjunto parece que estuviera en un mismo estado de ánimo, algo así como una muestra del sentir del hombre ante la vida, describiendo ésta como un camino a ninguna parte. El hombre además, ante esos elementos dinámicos, llenos de energía, físicos, dentro de un contexto, que sólo le muestran que son transitorios y esto le deja la sensación de vacío ante el deseo y necesidad de concretizar.
“Y hay un hombre
que busca sus líneas inútilmente…
que se agranda en la nada.
El ritmo, la luz, el papel,
un punto, un vértice,
otra línea inútil en el espacio…
Olvido…sin interrupción
…la tierra, la semilla, el alma…
No saber que el ansia puede detenerse en el desprecio…
El desprecio, lo falso de nuestra situación inaprehensible…
(…)
Ha sido “un poema” que me ha gustado, me ha parecido interesante la forma de expresar esa desazón ante la crudeza con la que nos encontramos cuando intentamos buscar sentido a la vida.
Imagino estos poemas agrupados en un círculo, desde el que se elige un punto como partida, que avanza creándose así el movimiento, pero que al haber dibujado precisamente una circunferencia se acaba por volver a encontrar ese punto desde el que se partió, preguntándote así, si realmente a eso se le puede llamar movimiento.