Rodeado de dioses
Caballeros que a verme veníais
portadores de amables noticias
yo os denuncio a las aves del páramo,
a la encina, al sendero, a la charca,
al portero que guarda la puerta
y al mantel que os he puesto en la mesa.
Cuatro sois, os conozco de sobra,
la lisonja, el abismo, mis ojos
y Tinieblas, el perro del sexo.
¿Y aun me habláis?
Recuerdo el abuso
cometido. ¿Sabéis? Yo no entraba
en la a [...]
Leer más...