Últimos pájaros urbanos
Contra los calcetines poco abrigos y pasados de moda
Contra el motor de cuatro tiempos (muertos)
Contra el humazo tan poco dormido
Contra los densos telares de la tarde
rasgados por el neón intermitente
todavía cantan
Contra la red y los tridentes, contra
el pulgar victimario que ordena inmolaciones
todavía cantan
Contra los índices jurisprudenciales acorzados en su rayo laser
Contra las encuadernaciones plásticas, color vómito,contra las tijeras abiertas y no hay dónde morder
todavía cantan
Todavía cantan contra los teléfonos vendados,
contra las tazas forradas de piel y allí un enjambre de escolopendras
todavía trinan fuerte y alto
reclamando silencios, ramas cubiertas de rocío, tordos,
de color invernizo, tormentas
rebotando en los montes, en los ecos que tiemblan en tus ojos,
amor,
todavía
en los ecos que aún oigo mientras sube
de la tierra arrasada aquel aroma denso
en el que se confunden los muertos y el mantillo
de este ciclo postrero y sin renuevos.