sábado, 10 de junio de 2006


27


qué maravilloso poder escribir:
es algo que no puedes hacer como

tocar el piano, sin pensar:
no es un pensamiento importante, pero la

cinta tiene que enrollarse, deben golpearse
las teclas correctas, tienes que comprobar

si estás escribiendo bien las palabras:
tal vez no es el pensar

sino la concentración, lo que significa
que la atención está dirigida hacia fuera

y enfocada lejos del ser, lejos
de los obsesivos auto-monitoreos:

esos auto-monitoreos crean problemas
donde no los hay: llenan

la iniciación de miseria, pues si
puedes mirar alrededor y hacer cosas,

la iniciación se va y asimismo la
miseria: pero yo, yo tengo una larga historia

de miseria: he sufrido suficiente,
debería saber cómo: se ha ido

y venido muy a menudo, debería esperarla:
pero a veces se va por

años y entonces el regreso es difícil:
tengo (tienes, uno tiene que) aprender todo

de nuevo para afrontarla: una cosa que
uno aprende, supongo, es que hay

poco valor poético en escribir
sobre la miseria: tantas otras cosas

son más interesantes para la mayoría de la gente:
casi todo lo es: unas pocas de aquellas

pequeñas polillas de las alfombras vuelan en esta época del
año y dan con la pared: yo les

doy con el matamoscas, pero
no sé si eso sirve para terminar el

problema de las polillas: cuándo se aparean:
cuándo ponen huevos: cómo saben

qué hacer: probablemente lo hacen
sin pensaar: la manera en que

escribo: escribo para escribir: no es
que piense que ésa es la manera de

escribir: es que esta manera de escribir
me ocupa: es una manera de existir

que es más cómoda que no
escribir: por supuesto la mayoría de los escritores

tiene dificultad, como estoy seguro que deberían tenerla,
para escribir, y escribir bien: no

quiero decir que esto es bueno a pesar de
mi despreocupación, y no tengo intención de

degradar al lector (¿qué?) pidiéndole
que gaste su tiempo en tiempo meramente

gastado: desde que comencé esto, 15
minutos más o menos agradables han transcurrido:

mi gratitud por eso es, casi,
sin límites: me atrevo a pensar

que tal vez pueda pasar todo
el fin de semana escribiendo cuando lo

necesito: cuando no puedo encontrar nada
(¿mejor?) que hacer: créanme, no

haría esto si estuviera mejor conectado,
si estuviera mejor comprometido: caminar

es bueno, pero las articulaciones de la rodilla de mi
varicosa pierna me duelen (toda la pierna

se hincha con el calor): nadar es
agradable, pero devolví mi membrecía

cuando me enfermé: leer es a veces
posible: cuando no puedo leer otra

cosa, a veces puedo leer lo que
he escrito (eso es generalmente inocente

y lo suficientemente no violento): he dicho
antes que escribo para así tener

algo que leer, y eso sí
duplica el placer y el tiempo que

ocupa el placer: estoy básicamente
perfectamente sano: pero justo ahora

tengo cosas que hacer en el futuro que
parecen un desafío: estas cosas

no son desafíos sino excitantes
oportunidades: las he amarrado

para cuando me temo no
las podré hacer, y eso es desafiante:

como para un registro, generalmente cuando
hago tales cosas (por ejemplo recitales

de poesía o cenas con presidentes
(de colleges o universidades) las hago

lo suficientemente bien como para hacer amable
a la gente: qué podría ser menos desafiante

que la amabilidad: es mucho menos
desafiante, digamos, que el amor, que

es tan invasivo y profundamente comprometedor:

De "Glare"



Diciéndolo diciéndolo sin cesar


El sentido de un poema es quedar sin palabras, encontrar
la conclusión que asimila la reductividad y
la afirmación en un todo inexpresable: la finalidad del poema
es reconstruir el silencio, una cura de palabras, subvertir
lo fragmentario, discursivo, parcial, definitorio

en actitud y sentimiento: cuando la actitud de un poema se torna
un todo y constante, sus movimientos son como viajes de luz
y surgen a través de los aspectos de una obra escultórica:
ningún acto de análisis ve el todo de una vez: el poema
reconcilia, termina, y contiene sus movimientos: sus imágenes

pierden sus contornos y colores definidos en tonos y
modos de paisajes, en la inacabable sugestividad
del impresionismo: la finalidad de un poema es perderse él mismo
en sí mismo, abandonar las parcialidades del ritmo,
imaginar y percibir coherencias adonde las palabras no pueden dar acceso

y donde no tienen acceso, un lugar donde la distinción
entre el significado y el ser se borra en el significado del
ser: lo que un poema dice puede ser su menor y más
equívoca maniobra: cómo mantiene su conducta y abre al poema
a la indefinibilidad e inexhaustividad, ontología

y teología se hacen una, en el punto enfocado donde al
ponderar y meditar sobre el poema podemos clasificar
su conducta y la nuestra y definir nosotros mismos lo que
queremos y no entregar nuestras definiciones a la crítica
e instrucción, holgazaneando y caminando indiferentes.

De "Brink Road", 1997


Viejo chiflado

...................La forma
...................más rápida
...................de
...................cambiar


...................al
...................mundo es


...................gustarle
...................a uno
...................tal
...................como
...................está.

De "Brink Road", 1997
Publicado por Goizeder @ 19:05  | Poesía Imprescindible
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Ogigia
sábado, 10 de junio de 2006 | 21:24
¡¡¡Qué estupendo blog, qué exquisito y cuidado a la hora de elegir autores!
 
boomp3.com