Mi?rcoles, 05 de julio de 2006
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AL PR?NCIPE

Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jam?s pose?dos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de m? toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el ?nico modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa tambi?n de este nuestro mundo humano







El motivo de Charlot
.
.
Sobre las s?banas calientes, retorcidas
abandonado como un borracho o como
un crucifijo, muelle, reci?n quitado

de la cruz, es la ciega inacci?n
de un disgusto sin la pureza
que d? al pecado luz de expresi?n,

la renuncia del enfermo que acaricia
el viejo mal ? que aqu? me tiene:
y no es noche; ya es ma?ana, una brisa

c?lida jadea en la habitaci?n llena
de m?, de mi lecho blanco y fogoso;
y, fuera, deslumbra, ya alta, la serena

jornada estival. Que todo sea pecado
sensual, bajeza y ?xtasis de carne
resonando por el olvidado

barrio ? es una pobre radio la que da
nueva certeza, con loca nostalgia.
Esparce alrededor con vehemencia c?lidas y descarnadas

m?sicas de baile; y alegr?a
popular aflige el arrabal,
tan vivo, reciente; la abrasada v?a

festejante de muchachos y perros, la colada
de harapos en la que ondea la miseria...
Ah, dichosa la vida ajena, ?dichosa

la humilde culpa de sus deseos!



Versos sutiles come rayas de lluvia
.
.
Hay que condenar
severamente a quien
crea en los buenos sentimientos
y en la inocencia.

Hay que condenar
igual de severamente a quien
ame al subproletariado
carente de conciencia de clase.

Hay que condenar
con la m?xima severidad
a quien escuche en s? mismo y exprese
los sentimientos oscuros y escandalosos.

Estas palabras de condena
han empezado a resonar
en el coraz?n de los A?os Cincuenta
y han continuado hasta hoy.

Mientras tanto la inocencia,
que efectivamente exist?a,
ha empezado a perderse
en corrupciones, abjuraciones y neurosis.

Mientras tanto el subproletariado
que efectivamente exist?a,
ha acabado por convertirse
en una reserva de la peque?a burgues?a.

Mientras tanto los sentimientos
que eran por su naturaleza oscuros
han sido atropellados
en la a?oranza de las ocasiones perdidas.

Naturalmente, quien condenaba
no se dio cuenta de todo eso:
?l contin?a ri?ndose de la inocencia,
desinteres?ndose del subproletariado

y declarando los sentimientos reaccionarios.
Contin?a yendo de casa
a la oficina de la oficina a casa,
o si no ense?ando literatura:

es feliz por el progresismo
que le hace parecer sagrado
el deber ense?ar a los dom?sticos
el alfabeto de las escuelas burguesas.

Es feliz por el laicismo
por lo que es m?s que natural
que los pobres tengan casa
coche y todo lo dem?s.

Es feliz por la racionalidad
que le hace practicar un antifascismo
gratificante y elegido,
y sobre todo muy popular.

Que todo esto sea banal
ni siquiera se le pasa por la cabeza:
en efecto, que sea as? o que no sea as?,
?l nada se mete en el bolsillo.

Habla, aqu?, un m?sero e impotente S?crates
que sabe pensar y no filosofar.
el cual tiene sin embargo el orgullo
no s?lo de ser un entendido

(el m?s expuesto y descuidado)
en los cambios hist?ricos, sino tambi?n
de estar directamente
y desesperadamente interesado en ellos.


Manifestar (apuntes)

Manifestar significar con palabras no se podr?a
pero con aullidos s?
y tambi?n con pancartas, o canciones;
.
Vinieron para rehacer el mundo
y, manifestando, se declararon a la altura
La fuerza est? en la virilidad, como en otros tiempos
Pero la amabilidad se ha perdido
.
Cualquier cosa que se manifieste
lo ?nico que se manifiesta es la fuerza
aunque s?lo sea la fuerza de los destinados a la derrata (1)
.
Todo lo que no se puede significar con palabras
no es m?s que pura y simple fuerza-
?Pero cu?nta inocencia en no saber esto!
?Qu? j?venes hay que ser para creerlo!
.
Ya se que la libertad es incompatible con el hombre
y el hombre, en realidad, no la quiere, intuyendo que no es para ?l,
?cu?ntas obligaciones me he inventado envejeciendo
para no ser libre!
De acuerdo, pero los m?s ingenuos, los m?s inexpertos, los m?s simples,
los m?s j?venes, a?n se inventan m?s obligaciones de ?stas,
es m?s, al venir al mundo lo primero que hacen es adaptarse a ello;
triunfalmente;
haciendo creer a s? mismos y a los dem?s
que se trata de obligaciones necesarias a una nueva libertad.
La realidad es que un muchacho venido aqu? de la nada, y totalmente nuevo,
se las ingenia enseguida para defenderse de la verdadera libertad (2)
Es, sobre todo, un muchacho que conoce y acepta los deberes;
y manifiesta la fuerza de su aceptaci?n,
maravillosa adulaci?n del mundo.
.
La gracia renace siempre a trav?s de la obediencia
y puede que, puede que?
?Obedecer a los deberes de la revoluci?n! ?Manifestando!
.
Por densa que sea la trama de los deberes de un anciano
algo en ella se ha desgarrado
y yo, en efecto, vislumbro la intolerable faz de la libertad;
no teniendo ya ni gracia ni fuerza,
intent? entonces defenderme sonriendo, como precisamente
los viejos, que se las saben todas -
Pero la libertad es m?s fuerte: aunque sea por un rato
quiere ser vivida -
.
Es un valor que destruye cualquier otro valor
pues todo valor no es m?s que una defensa
erigida contra ella;
.
y los valores, precisamente, son sentidos sobre todo por los simples;
por los j?venes
(s?lo en ellos, precisamente, la obediencia es gracia);
.
Es en ellos en quienes los Jefes cuentan para seguir adelante,
con sus limpias, inocentes filas -
Sencillez y juventud, formas de la naturaleza,
en vosotras la libertad es renegada
.
a trav?s de una serie infinita de deberes,
limpios, inocentes deberes, a los que, manifestando
se grita con aire amenazador obediencia
que los sencillos y los j?venes son fuertes
y a?n no saben que no pueden tolerar la libertad.
Publicado por wineruda @ 13:31  | Poes?a Imprescindible
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