Domingo, 20 de agosto de 2006


Civilizaci?n

Un hombre muere en m? siempre que un hombre
muere en cualquier lugar, asesinado
por el miedo y la prisa de otros hombres.

Un hombre como yo; durante meses
en las entra?as de una madre oculto;
nacido, como yo,
entre esperanzas y entre l?grimas,
y -como yo- feliz de haber sufrido,
triste de haber gozado,
Hecho de sangre y sal y tiempo y sue?o.

Un hombre que anhel? ser m?s que un hombre
y que, de pronto, un d?a comprendi?
el valor que tendr?a la existencia
si todos cuantos viven
fuesen, en realidad, hombres enhiestos,
capaces de legar sin amargura
lo que todos dejamos
a los pr?ximos hombres:
El amor, las mujeres, los crep?sculos,
la luna, el mar, el sol, las sementeras,
fr?o de la pi?a rebanada
sobre el plato de la ca de un oto?o,
el alba de unos ojos,
el litoral de una sonrisa
y, en todo lo que viene y lo que pasa,
el ansia de encontrar
la dimensi?n de una verdad completa.

Un hombre muere en m? siempre que en Asia,
o en la margen de un r?o
de ?frica o de Am?rica,
o en el jard?n de una ciudad de Europa,
Una bala de hombre mata a un hombre.

Y su muerte deshace
todo lo que pens? haber levantado
en m? sobre sillares permanentes:
La confianza en mis h?roes,
mi afici?n a callar bajo los pinos,
el orgullo que tuve de ser hombre
al o?r -en Plat?n- morir a S?crates,
y hasta el sabor del agua, y hasta el claro
j?bilo de saber
que dos y dos son cuatro...

Porque de nuevo todo es puesto en duda,
todo
se interroga de nuevo
y deja mil preguntas sin respuesta
en la hora en que el hombre
penetra -a mano armada-
en la vida indefensa de otros hombres.
s?bitamente arteras,
las ra?ces del ser nos estrangulan.

Y nada est? seguro de s? mismo
-ni en la semilla en germen,
ni en la aurora la alondra,
ni en la roca el diamante,
ni en la compacta oscuridad la estrella,
?cuando hay hombres que amasan
el pan de su victoria
con el polvo sangriento de otros hombres
Publicado por wineruda @ 10:36  | Poes?a Imprescindible
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