S?bado, 26 de agosto de 2006



Frowning upon me

Enciendo tantas luces para verte
salir, entre un redoble de tambor,
del pastel, con chistera y tac?n rojo,
y tengo otra mirada que te sabe
con m?s profundidad y m?s anchura,
abrazando la forma que se pierde;
me las apagas todas con sonrisa
de llevar la otra luz en un estuche,
envuelta en seda negra con su brillo.
Vuelves a sonre?r, y si requieres
el arco de una ceja y me disparas
esa condescendencia flechadora
me desmenuzas y liliputizas
y me voy al rinc?n con un azote
en pantalones cortos sin domingo,
un setter arrastrando las orejas,
el gusano que vuelve a su manzana
y huye de aqueste mar tempestuoso,
pero no: me rescatas con tu risa,
un beso en la nariz y est?te quieto
tumbado ah? como una circasiana,
yo que quer?a, a guisa de var?n,
estrujarte en un pu?o temblorosa
como King-Kong a la mujer de oro,
desgarrarte el sat?n con una u?a.
As? estoy en tu luz crucificado,
espero y creo en tu misericordia
y s? que har?s de m? lo que prefieras:
despu?s de lacerarme con un bucle
y encender en mi piel las cinco heridas
jugando con la lengua y las pesta?as,
me dejar?s vac?o
con un golpe certero de los labios.
Publicado por wineruda @ 18:05  | Poes?a Imprescindible
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