Poemas & Híbridos, de Bernardo Atxaga.
Colección Visor de Poesía.
Selección y versiones del propio autor (1974-1989)
Edición bilingüe traducida y/o versionada por el propio Atxaga.
En apenas ciento diez páginas condensa, quizás excesivamente, una selección de poemas, canciones, cuentos…de manera que cualquier lector que desconozca otros escritos de Atxaga, pudiera servirle de acercamiento a éste, a su mundo, a su lenguaje, a su ritmo, a su clima, a sus temas…
La vida que yo veo
La vida que yo veo
anhela los extremos confines,
el Desierto, la Selva, y nada más.
Veo que Setiembre,
el de los Rojos Helechales,
deplora su materia;
que hubiera preferido ser
sólo Nieve, Inmensidad y Lobos.
Veo que el Sol
sueña con la pura Luz,
y que la Noche
añora los tiempos primordiales,
cuando todo era noche.
Miro también a mi corazón,
y descubro que sus deseos
se resumen, desgraciadamente,
en dos palabras:
la palabra Siempre,
la palabra Nunca.
Tanto en los poemas como en otros textos, se encuentran elementos comunes, por lo que yo diría que el Atxaga poeta no difiere demasiado del Atxaga prosista. La Literatura como tema, parece estar casi siempre presente, así como el uso de elementos de la naturaleza, el mundo rural, la ciudad, el pasado, el presente, el futuro incierto, el uso de voces infantiles, la inclusión de textos de otros autores, la originalidad, la amistad…tanto los recursos utilizados como los temas, parecieran distintas facetas del autor, por lo que yo personalmente no las comparo, no hago una distinción sobre si en algunas ocasiones está más acertado que en otras, aunque tenga mis preferencias.
La ciudad
La ciudad toma los deshilachados vestidos del otoño;
La llovizna y la tristeza de la herrumbre
son sus cintas y sus velos,
y la luna muere
al huir entre la niebla baja como un mirlo
de cabeza bermeja entre los remolinos de la nieve;
Y desde el viejo puente (allí desembarcaban,
hace mucho tiempo, los embajadores flamencos),
la vendedora de periódicos mira al río
como a un diccionario de voces desconocidas;
(…)
Hay varios poemas encabezados con los títulos de “Familia I”, “Familia II”, “Familia III”, etc., en los que hace uso de las voces infantiles a las que antes me refería, utilizando por ejemplo a Shola, personaje perteneciente, supongo (no los he leído) a otros trabajos del autor dentro de la Literatura infantil y juvenil “Shola y los leones”, “Shola y los jabalíes”.
Familia VI
(Shola habla sobre cómo es el mundo)
El mundo es muy grande,
es bastante infinito.
Lo sé porque he viajado
en coche, en avión, etcétera.
¿Cuántos sitios tiene?, me pregunto.
Exactamente cinco sitios, me respondo
después de hacer mis cálculos.
Tiene uno que está lleno de gatos.
Está muy bien, hago mis persecuciones.
Es un sitio bueno, ya digo.
Tiene otro sitio que está muy lejos de Aquí.
Está muy lejos de Aquí y se llama Pekín.
El tercero es un sitio con una señora.
Ella come muy bien Allí.
Yo también como muy bien Allí, siempre carne.
Es de lo mejor que conozco.
Hay también otro sitio que está arriba del todo,
y tiene muchas cosas, estrellas etcétera.
Hay por fin un quinto sitio en el mundo,
un sitio al que yo llamo Aquí.
Le llamo Aquí porque siempre estoy aquí.
A la gente de Aquí no le gusto nada.
Un día iba por la calle y me pegaron.
Esto que pasa Aquí me pone muy triste,
y sólo una cosa me consuela.
Me consuela pensar
Que nadie es croqueta en su tierra.
Lo cierto es que me recuerda en cierto modo y como se suele decir “salvando las distancias”, a Gloria fuertes, en el que a través de una mirada infantil y lenguaje sencillo, expresan mucho más de lo que parece, con una sutil ironía a la vez tierna y crítica.
Poema de invierno
Así fue como acabó el undécimo mes, Noviembre
con el canto de las ocas salvajes
que marchaban hacia el Sur.
Y tú miraste hacia aquel cielo, para decir:
Si tuviera alas, también yo me esforzaría
en busca de nuevas tierras,
también yo levantaría mi campamento
en una playa llena de banderas amarillas;
quizá entonces trabajara mejor el tiempo,
quizá entonces olvidara para siempre
las murallas y la gente de esta ciudad.
Y, recuerda, yo sólo te hice una pregunta:
¿Por qué somos tan infelices?
De morir un mes más tarde
habría visto nieve
en nuestro jardín.
Seguíamos hablando
cuando los oscuros ángeles
que se lo llevaron
se llevaron también la tarde.
Así fue como acabó el undécimo mes, Noviembre:
Con el canto de las ocas salvajes
que marchaban hacia el Sur.
Un claro ejemplo de la originalidad de Atxaga de manera clara, es el cuento titulado “Poema polaroid sobre la muerte de John Lennon” donde hace una especie de “collage” literario entremezclando de manera simultánea retazos de titulares o publicaciones de revistas, periódicos, etc., con el resto, para acabar, convenientemente troceada, con la noticia de la muerte de John Lennon al final de cada párrafo.
Como colofón, está la historia de “Henry Bengoa, Inventarium” y de nuevo existe esa mezcolanza de la que hace uso Atxaga en muchas ocasiones, entremezclando poesía, prosa, listados detallados de objetos y tiques de compras, textos intercalados de otros autores…es simplemente genial.