Jueves, 02 de noviembre de 2006


REQUIEM

Cuando todos los siglos vuelven,
anocheciendo, a su belleza,
sube al ?mbito universal
la unidad honda de la tierra.

Entonces nuestra vida alcanza
la alta raz?n de su existencia:
todos somos reyes iguales
en la tierra, reina completa.

Le vemos sien infinita,
le escuchamos la voz inmensa,
nos sentimos acumulados
por sus dos manos verdaderas.

Su mar total es nuestra sangre,
nuestra carne es toda su piedra,
respiramos su aire uno,
su fuego ?nico nos incendia.

Ella est? con nosotros todos,
y todos estamos con ella;
ella es bastante para darnos
a todos la sustancia eterna.

Y tocamos el cenit ?ltimo
con la luz de nuestras cabezas
y nos detenemos seguros
de estar en lo que no se deja.
Publicado por wineruda @ 13:44  | Poes?a Imprescindible
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