S?bado, 09 de diciembre de 2006



Arte Po?tica


Que el verso sea como una llave

Que abra mil puertas.

Una hoja cae; algo pasa volando;

Cuanto miren los ojos creado sea

Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;

El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.

El m?sculo cuelga,

Como recuerdo, en los museos;

M?s no por eso tenemos fuerza;

El vigor verdadero

Reside en la cabeza.

?Por qu? cantais la rosa, oh Poetas!

Hacedla florecer en el poema;

S?lo para nosotros

Viven todas las cosas bajo el Sol.

El poeta es un peque?o Dios.


TOTAL



Basta ya de vuestros pedazos de hombre, de vuestros peque?os trozos de vida. Basta ya de cortar el hombre y la tierra y el mar y el cielo.

Basta de vuestros fragmentos y de vuestras peque?as voces sutiles que hablan por una parte de vuestro coraz?n y por un dedo precioso.

No se puede fraccionar el hombre, porque hay todo el universo, las estrellas, las monta?as, el mar, las selvas, el d?a y la noche.

Basta de vuestras guerras adentro de vuestra piel o algunos pasos m?s all? de vuestra piel.

El pecho contra la cabeza, la cabeza contra el pecho.

El ojo contra la oreja, la oreja contra el ojo.

El brazo derecho contra el brazo izquierdo, el brazo izquierdo contra el brazo derecho.

El sentimiento contra la raz?n, la raz?n contra el sentimiento.

El esp?ritu contra la materia, la materia contra el esp?ritu.

La realidad contra el sue?o, el sue?o contra la realidad.

Lo concreto contra lo abstracto, lo abstracto contra lo concreto.

El d?a contra la noche, la noche contra el d?a.

El Norte contra el Sur, el Sur contra el Norte.

?No pod?is dar un hombre, todo un hombre, un hombre entero?

El mundo est? harto de vuestras voces de canario monocorde. Ten?is lengua de pr?ncipes y es preciso tener lengua de hombre.

Es preferible o?r los discursos de un picapedrero, porque ?l al menos siente su c?lera y conoce su destino, ?l est? en la pasi?n y quiere romper las limitaciones.

En cambio, vosotros no dais la gran palabra que se mueve en su vientre. No sab?is revelarla.

La gran palabra que ser? el clamor del hombre en el infinito, que ser? el alarido de los continentes y los mares hacia el cielo embrujado y la tierra escamoteada, el canto del ser realizando su gran sue?o, el canto de la nueva conciencia, el canto total del hombre total.

El mundo os vuelve las espaldas, poetas, porque vuestra lengua es demasiado diminuta, demasiado pegada a vuestro yo mezquino y m?s refinada que vuestros confites. Hab?is perdido el sentido de la unidad, hab?is olvidado el verbo creador.

El verbo c?smico, el verbo en el cual flotan los mundos. Porque al principio era el verbo y al fin ser? tambi?n el verbo.

Una voz grande y calma, fuerte y sin vanidad.

La voz de una nueva civilizaci?n naciente, la voz de un mundo de hombres y no de clases. Una voz de poeta que pertenece a la humanidad y no a cierto clan. Como especialista, tu primera especialidad, poeta, es ser humano, integralmente humano. No se trata de negar tu oficio, pero tu oficio es oficio de hombre y no de flor.

Ninguna castraci?n interna del hombre ni tampoco del mundo externo. Ni castraci?n espiritual ni castraci?n social.

Despu?s de tanta tesis y tanta ant?tesis, es preciso ahora la gran s?ntesis.

Nuestra ?poca posee tambi?n sus bellas cabezas de algod?n. De algod?n con pretensiones explosivas, pero absolutamente hidr?filo.

?Ah, ya s?! La medida, la famosa medida. Sois todos muy medidos. Si a veces esto no fuera un pretexto, si a veces ello no sirviera sino para esconder vuestro vac?o.

Hab?is nacido en la ?poca en que se invent? el metro. Todos med?s un metro sesenta y ocho, y ten?is miedo, miedo de romperos la cabeza contra el techo.

Pero necesitamos un hombre sin miedo. Queremos un ancho esp?ritu sint?tico, un hombre total, un hombre que refleje toda nuestra ?poca, como esos grandes poetas que fueron la garganta de su siglo.

Lo esperamos con los o?dos abiertos como los brazos del amor.




NON SERVIAM


Y he aqu? que una buena ma?ana, despu?s de una noche de preciosos sue?os y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non serviam.

Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en las lejan?as:?No te servir?.

La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando ?ste, quit?ndose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclam?: ?Eres una viejecita encantadora?.

Ese non serviam qued? grabado en una ma?ana de la historia del mundo. No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeld?a superficial. Era el resultado de toda una evoluci?n, la suma de m?ltiples experiencias.

El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaraci?n de su independencia frente a la Naturaleza.

Ya no quiere servirla m?s en calidad de esclavo.

El poeta dice a sus hermanos: ?Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ?Qu? ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?

?Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.

?Hemos aceptado, sin mayor reflexi?n, el hecho de que no puede haber otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros tambi?n podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que s?lo el poeta puede crear, por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a ?l y ?nicamente a ?l?.

Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; ser? tu amo. Te servir?s de m?; est? bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo tambi?n me servir? de ti. Yo tendr? mis ?rboles que no ser?n como los tuyos, tendr? mis monta?as, tendr? mis r?os y mis mares, tendr? mi cielo y mis estrellas.

Y ya no podr?s decirme: ?Ese ?rbol est? mal, no me gusta ese cielo.... los m?os son mejores?.

Yo te responder? que mis cielos y mis ?rboles son los m?os y no los tuyos y que no tienen por qu? parecerse. Ya no podr?s aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.

Adi?s, viejecita encantadora; adi?s, madre y madrastra, no reniego ni te maldigo por los a?os de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la m?s preciosa ense?anza. Lo ?nico que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los m?os.

Una nueva era comienza. Al abrir sus puertas de jaspe, hinco una rodilla en tierra y te saludo muy respetuosamente.



La poes?a es un atentado celeste



Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia
Hay la espera de m? mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos ?rboles y a ciertas piedras
Que me han esperado muchos a?os
Se cansaron de esperarme y se sentaron
Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en estado de espera
Ellos querr?an mi lenguaje para expresarse
Y yo querr?a el de ellos para expresarlos
He aqu? el equ?voco el atroz equ?voco
Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas
Me estoy haciendo ?rbol cu?ntas cosas me he ido convirtiendo en
[otras cosas...
Es doloroso y lleno de ternura
Podr?a dar un grito pero se espantar?a la transubstanciaci?n
Hay que guardar silencio esperar en silencio














ALTAZOR (Canto II)

Mujer el mundo est? amueblado por tus ojos
Se hace m?s alto el cielo en tu presencia
La tierra se prolonga de rosa en rosa
Y el aire se prolonga de paloma en paloma
Al irte dejas una estrella en tu sitio
Dejas caer tus luces como el barco que pasa
Mientras te sigue mi canto embrujado
Como una serpiente fiel y melanc?lica
y t? vuelves la cabeza detr?s de alg?n astro
?Qu? combate se libra en el espacio?
Esas lanzas de luz entre planetas
reflejo de armaduras despiadadas
?Qu? estrella sanguinaria no quiere ceder el paso?
En d?nde est?s triste noct?mbula
Dadora de infinito
Que pasea en el bosque de los sue?os
Heme aqu? perdido entre mares desiertos
Solo como la pluma que se cae de un p?jaro en la noche
Heme aqu? en una torre de fr?o
Abrigado del recuerdo de tus labios mar?timos
Del recuerdo de tus complacencias y de tu cabellera
Luminosa y desatada como los r?os de monta?a
?Ir?as a ser ciega que Dios te dio esas manos?
Te pregunto otra vez
El arco de tus cejas tendido para las armas de los ojos
En la ofensiva alada vencedora segura con orgullos de flor
Te hablan por m? las piedras aporreadas
Te hablan por m? las olas de p?jaros sin cielo
Te habla por m? el color de los paisajes sin viento
Te habla por m? el reba?o de ovejas taciturnas
Dormido en tu memoria
Te habla por m? el arroyo descubierto
La hierba sobreviviente atada a la aventura
Aventura de luz y sangre de horizonte
Sin m?s abrigo que una flor que se apaga
Si hay un poco de viento
Las llanuras se pierden bajo tu gracia fr?gil
Se pierde el mundo bajo tu andar visible
Pues todo es artificio cuando t? te presentas
Con tu luz peligrosa
Inocente armon?a sin fatiga ni olvido
Elemento de l?grima que rueda hacia adentro
Construido de miedo altivo y de silencio

Haces dudar al tiempo
Y al cielo con instintos de infinito
Lejos de ti todo es mortal
Lanzas la agon?a por la tierra humillada de noches
S?lo lo que piensa en ti tiene sabor a eternidad
He aqu? tu estrella que pasa
Con tu respiraci?n de fatigas lejanas
Con tus gestos y tu modo de andar
Con el espacio magnetizado que te saluda
Que nos separa con leguas de noche
Sin embargo te advierto que estamos cosidos
A la misma estrella
Estamos cosidos por la misma m?sica tendida
De uno a otro
Por la misma sombra gigante agitada como ?rbol
Seamos ese pedazo de cielo
Ese trozo en que pasa la aventura misteriosa
La aventura del planeta que estalla en p?talos de sue?o
En vano tratar?as de evadirte de mi voz
Y de saltar los muros de mis alabanzas
Estamos cosidos por la misma estrella
Est?s atada al ruise?or de las lunas
Que tiene un ritual sagrado en la garganta.

Qu? me importan los signos de la noche
Y la ra?z y el eco funerario que tengan en mi pecho
Qu? me importa el enigma luminoso
Los emblemas que alumbran el azar
Y esas islas que viajan por el caos sin destino a mis ojos
Qu? me importa ese miedo de flor en el vac?o
Qu? me importa el nombre de la nada
El nombre del desierto infinito
O de la voluntad o del azar que representan
Y si en ese desierto cada estrella es un deseo de oasis
O banderas de presagio y de muerte
Tengo una atm?sfera propia en tu aliento
La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones ?ntimas
Con su propio lenguaje de semilla
Tu frente luminosa como un anillo de Dios
M?s firme que todo en la flora del cielo
Sin torbellinos de universo que se encabrita
Como un caballo a causa de su sombra en el aire
Te pregunto otra vez
?Ir?as a ser muda que Dios te dio esos ojos?
Tengo esa voz tuya para toda defensa
Esa voz que sale de ti en latidos de coraz?n
Esa voz en que cae la eternidad
Y se rompe en pedazos de esferas fosforescentes
?Qu? ser?a la vida si no hubieras nacido?
Un cometa sin manto muri?ndose de fr?o
Te hall? como una l?grima en un libro olvidado
Con tu nombre sensible desde antes en mi pecho
Tu nombre hecho del ruido de palomas que se vuelan
Traes en ti el recuerdo de otras vidas m?s altas
De un Dios encontrado en alguna parte
Y al fondo de ti misma recuerdas que eras t?
El p?jaro de anta?o en la clave del poeta
Sue?o en un sue?o sumergido
La cabellera que se ata hace el d?a
La cabellera al desatarse hace la noche
La vida se contempla en el olvido
S?lo viven tus ojos en el mundo
El ?nico sistema planetario sin fatiga
Serena piel anclada en las alturas
Ajena a toda red y estratagema
En su fuerza de luz ensimismada
Detr?s de ti la vida siente miedo
Porque eres la profundidad de toda cosa
El mundo deviene majestuoso cuando pasas
Se oyen caer l?grimas del cielo
Y borras en el alma adormecida
La amargura de ser vivo
Se hace liviano el orbe en las espaldas

M? alegr?a es o?r el ruido del viento en tus cabellos
(Reconozco ese ruido desde lejos)
Cuando las barcas zozobran y el r?o arrastra troncos de ?rbol
Eres una l?mpara de carne en la tormenta
Con los cabellos a todo viento
Tus cabellos donde el sol va a buscar sus mejores sue?os
Mi alegr?a es mirarte solitaria en el div?n del mundo
Como la mano de una princesa so?olienta
Con tus ojos que evocan un piano de olores
Una bebida de paroxismos
Una flor que est? dejando de perfumar
Tus ojos hipnotizan la soledad
Como la rueda que sigue girando despu?s de la cat?strofe
Mi alegr?a es mirarte cuando escuchas
Ese rayo de luz que camina hacia el fondo del agua
Y te quedas suspensa largo rato
Tantas estrellas pasadas por el harnero del mar
Nada tiene entonces semejante emoci?n
Ni un m?stil pidiendo viento
Ni un aeroplano ciego palpando el infinito
Ni la paloma demacrada dormida sobre un lamento
Ni el arcoiris con las alas selladas
M?s bello que la par?bola de un verso
La par?bola tendida en puente nocturno de alma a alma
Nacida en todos los sitios donde pongo los ojos
Con la cabeza levantada
Y todo el cabello al viento
Eres m?s hermosa que el relincho de un potro en la monta?a
Que la sirena de un barco que deja escapar toda su alma
Que un faro en la neblina buscando a quien salvar
Eres m?s hermosa que la golondrina atravesada por el viento
Eres el ruido del mar en verano
Eres el ruido de una calle populosa llena de admiraci?n
Mi gloria est? en tus ojos
Vestida del lujo de tus ojos y de su brillo interno
Estoy sentado en el rinc?n m?s sensible de tu mirada
Bajo el silencio est?tico de inm?viles pesta?as
Viene saliendo un augurio del fondo de tus ojos
Y un viento de oc?ano ondula tus pupilas
Nada se compara a esa leyenda de semillas que
( deja tu presencia
A esa voz que busca un astro muerto que volver a la vida
Tu voz hace un imperio en el espacio
Y esa mano que se levanta en ti como si fuera a colgar soles en
el aire
Y ese mirar que escribe mundos en el infinito
Y esa cabeza que se dobla para escuchar un murmullo en la


INVIERNO PARA BEBERLO


El invierno ha llegado al llamado de alguien
Y las miradas emigran hacia los calores conocidos
Esta noche el viento arrastra sus chales de viento
Tejed queridos p?jaros m?os un techo de cantos sobre las avenidas

O?d crepitar el arcoiris mojado
Bajo el peso de los p?jaros se ha plegado

La amargura teme a las intemperies
Pero nos queda un poco de ceniza del ocaso
Golondrinas de mi pecho qu? mal hac?is
Sacudiendo siempre ese abanico vegetal

Seducciones de antesala en grado de aguardiente
Alejemos en seguida el coche de las nieves
Bebo lentamente tus miradas de justas calor?as

El sal?n se hincha con el vapor de las bocas
Las miradas congeladas cuelgan de la l?mpara
Y hay moscas
Sobre los suspiros petrificados

Los ojos est?n llenos de un l?quido viajero
Y cada ojo tiene un perfume especial
El silencio es una planta que brota al interior
Si el coraz?n conserva su calefacci?n igual

Afuera se acerca el coche de las nieves
Trayendo su term?metro de ultratumba
Y me adormezco con el ruido del piano lunar
Cuando se estrujan las nubes y cae la lluvia

Cae
Nieve con gusto a universo
Cae
Nieve que huele a mar

Cae
Nieve perfecta de los violines
Cae
La nieve sobre las mariposas

Cae
Nieve en copos de olores
La nieve en tubo inconsistente

Cae
Nieve a paso de flor
Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo

Simiente de sonido de campanas
Sobre los naufragios m?s lejanos
Calentad vuestros suspiros en los bolsillos
Que el cielo peina sus nubes antiguas
Siguiendo los gestos de nuestras manos

L?grimas astrol?gicas sobre nuestras miserias
Y sobre la cabeza del patriarca guardi?n del fr?o
El cielo emblanquece nuestra atm?sfera
Entre las palabras heladas a medio camino
Ahora que el patriarca se ha dormido
La nieve se desliza se desliza
se desliza
Desde su barba pulida
eternidad
Y ese pie que es la fiesta de los caminos encadenados
Y esos p?rpados donde vienen a vararse las centellas del ?ter
Y ese beso que hincha la proa de tus labios
Y esa sonrisa como un estandarte al frente de tu vida
Y ese secreto que dirige las mareas de tu pecho
Dormido a la sombra de tus senos

Si t? murieras
Las estrellas a pesar de su l?mpara encendida
Perder?an el camino
?Qu? ser?a del universo?



CANTO V






Aqu? comienza el campo inexplorado
Redondo a causa de los ojos que lo miran
Y profundo a causa de mi propio coraz?n
Lleno de zafiros probables
De manos de son?mbulos

De entierros a?reos
Conmovedores como el sue?o de los enanos
O el ramo cortado en el infinito
Que trae la gaviota para sus hijos

Hay un espacio despoblado

Que es preciso poblar
De miradas con semillas abiertas
De voces bajadas de la eternidad
De juegos nocturnos y aerolitos de viol?n
De ruido de reba?os sin permiso

Escapados del cometa que iba a chocar
?Conoces t? la fuente milagrosa
Que devuelve a la vida los n?ufragos de anta?o?
?Conoces t? la flor que se llama voz de monja
Que crece hacia abajo y se abre al fondo de la tierra?

?Has visto al ni?o que cantaba
Sentado en una l?grima
El ni?o que cantaba al lado de un suspiro
O de un ladrido de perro inconsolable?
?Has visto al arco-iris sin colores

Terriblemente envejecido
Que vuelve del tiempo de los faraones?

El miedo cambia la forma de las flores
Que esperan temblando el juicio final
Una a una las estrellas se arrojan por el balc?n

El mar se est? durmiendo detr?s de un ?rbol
Con su calma habitual
Porque sabe desde los tiempos b?blicos
Que el regreso es desconocido en la estrella polar

Ning?n navegante ha encontrado la rosa de los mares

La rosa que trae el recuerdo de sus abuelos
Del fondo de s? misma
Cansada de so?ar
Cansada de vivir en cada p?talo
Viento que est?s pensando en la rosa del mar

Yo te espero de pie al final de esta l?nea
Yo s? d?nde se esconde la flor que nace del sexo de las sirenas
En el momento del placer
Cuando debajo del mar empieza a atardecer
Y se oye crujir las olas

Bajo los pies del horizonte
Yo s? yo s? d?nde se esconde

El viento tiene la voz de abeja de la joven p?lida
La joven p?lida como su propia estatua
Que yo am? en un rinc?n de mi vida

Cuando quer?a saltar de una esperanza al cielo
Y ca? de naufragio en naufragio de horizonte en
horizonte
Entonces vi la rosa que se esconde
Y que nadie ha encontrado cara a cara

?Has visto este p?jaro de islas lejanas

Arrojado por la marea a los pies de mi cama?
?Has visto el anillo hipn?tico que va de ojo a ojo
Del amor al amor del odio al odio
Del hombre a la mujer del planeta a la planeta?
?Has visto en el cielo desierto

La paloma amenazada por los a?os
Con los ojos llenos de recuerdos
Con el pecho lleno de silencio
M?s triste que el mar despu?s de un naufragio?

Detr?s del ?guila postrera cantaba el cantador

Ten?a un anillo en el coraz?n
Y se sent? en la tierra de su esfuerzo
Frente al volc?n desafiado por una flor
El atleta quisiera ser un faro
Para tener barcos que lo miren

Para hacerlos dormir para dormirse
Y arrullar al cielo como un ?rbol
El atleta
Tiene un anillo en la garganta
Y as? se pasa el tiempo

Quieto quieto
Porque le est?n creciendo an?monas en el cerebro

Contempla al hu?rfano que se par? en su edad
Por culpa de los r?os que llevan poca agua
Por culpa de las monta?as que no bajan

Crece crece dice el violoncelo
Como yo estoy creciendo
Como est? creciendo la idea del suicidio en la bella jardinera
Crece peque?o zafiro m?s tierno que la angustia
En los ojos del p?jaro quemado


Crecer? crecer? cuando crezca la ciudad
Cuando los peces se hayan bebido todo el mar
Los d?as pasados son caparazones de tortuga
Ahora tengo barcos en la memoria
Y los barcos se acercan d?a a d?a

Oigo un ladrido de perro que da la vuelta al
mundo
En tres semanas
Y se muere en llegando

El coraz?n ha roto las amarras
A causa de los vientos

Y el ni?o est? qued?ndose hu?rfano

Si el paisaje se hiciera paloma
Antes de la noche se lo comer?a el mar
Pero el mar est? preparando un naufragio
Y tiene sus pensamientos por otros lados


Nav?o nav?o
Tienes la vida corta de un abanico
Aqu? nos re?mos de todo eso
Aqu? en el lejos lejos

La monta?a embrujada por un ruise?or

Sigue la miel del oso envenenado
Pobre oso de piel de oso envenenado por la noche boreal
Huye que huye de la muerte
De la muerte sentada al borde del mar

La monta?a y el monta?o

Con su luno y con su luna
La flor florecida y el flor floreciendo
Una flor que llaman girasol
Y un sol que se llama giraflor

El p?jaro puede olvidar que es p?jaro

A causa del cometa que no viene
Por miedo al invierno o a un atentado
El cometa que deb?a nacer de un telescopio y una hortensia
Que se crey? mirar y era mirado

Un aviador se mata sobre el concierto ?nico

Y el ?ngel que se ba?a en alg?n piano
Se vuelve otra vez envuelto en sones
Buscando el receptor en los picachos
Donde brotan las palabras y los r?os

Los lobos hacen milagros

En las huellas de la noche
Cuando el p?jaro inc?gnito se nubla
Y pastan las ovejas al otro lado de la luna

Si es un recuerdo de m?sica
Nadie puede impedir que el circo se agrande en el silencio

Ni las campanas de los astros muertos
Ni la serpiente que se nutre de colores
Ni el pianista que est? saliendo de la tierra
Ni el misionero que olvid? su nombre

Si el camino se sienta a descansar
O se remoja en el oto?o de las constelaciones

Nadie impedir? que un alfiler se clave en la eternidad
Ni la mujer espolvoreada de mariposas
Ni el hu?rfano amaestrado por una tulipa
Ni la cebra que trota alrededor de un valse

Ni el guardi?n de la suerte

El cielo tiene miedo de la noche
Cuando el mar hace dormir los barcos
Cuando la muerte se nutre en los rincones
Y la voz del silencio se llena de vampiros

Entonces alumbramos un fuego bajo el or?culo
Para aplacar la suerte
Y alimentamos los milagros de la soledad
Con nuestra propia carne
Entonces en el cementerio sellado

Y hermoso como un eclipse
La rosa rompe sus lazos y florece al reverso de la muerte

Noche de viejos terrores de noche
?En d?nde est? la gruta polar nutrida de milagros?
?En d?nde est? el mirage delirante

De los ojos de arco-iris y de la nebulosa?
Se abre la tumba y al fondo se ve el mar
El aliento se corta y el v?rtigo suspenso
Hincha las sienes se derrumba en las venas
Abre los ojos m?s grandes que el espacio que cabe en ellos

Y un grito se cicatriza en el vac?o enfermo
Se abre la tumba y al fondo se ve un reba?o perdido en la monta?a
La pastora con su capa de viento al lado de la noche
Cuenta las pisadas de Dios en el espacio
Y se canta a s? misma

Se abre la tumba y al fondo se ve un desfile de t?mpanos de hielo
Que brillan bajo los reflectores de la tormenta
Y pasan en silencio a la deriva
Solemne procesi?n de t?mpanos
Con hachones de luz dentro del cuerpo

Se abre la tumba y al fondo se ve el oto?o y el invierno
Baja lento lento un cielo de amatista
Se abre la tumba y al fondo se ve una enorme herida
Que se agranda en lo profundo de la tierra
Con un ruido de verano y primaveras

Se abre la tumba y al fondo se ve una selva de hadas que se fecundan
Cada ?rbol termina en un p?jaro extasiado
Y todo queda adentro de la elipse cerrada de sus cantos
Por esos lados debe hallarse el nido de las l?grimas
Que ruedan por el cielo y cruzan el zod?aco

De signo en signo
Se abre la tumba y al fondo se ve la hirviente nebulosa que se apaga y se alumbra

Un aerolito pasa sin responder a nadie
Danzan luminarias en el cadalso ilimitado
En donde las cabezas sangrientas de los astros

Dejan un halo que crece eternamente
Se abre la tumba y salta una ola
La sombra del universo se salpica
Y todo lo que vive en la sombra o en la orilla
Se abre la tumba y sale un sollozo de planetas

Hay m?stiles tronchados y remolinos de naufragios
Doblan las campanas de todas las estrellas
Silba el hurac?n perseguido a trav?s del infinito
Sobre los r?os desbordados
Se abre la tumba y salta un ramo de flores cargadas de cilicios

Crece la hoguera impenetrable y un olor de pasi?n invade el orbe
El sol tantea el ?ltimo rinc?n donde se esconde
Y nace la selva m?gica
Se abre la tumba y al fondo se ve el mar
Sube un canto de mil barcos que se van

En tanto un tropel de peces
Se petrifica lentamente

Cu?nto tiempo ese dedo de silencio
Dominando el insomnio interminable
Que reina en las esferas

Es hora de dormir en todas partes
El sue?o saca al hombre de la tierra

Festejamos el amanecer con las ventanas
Festejamos el amanecer con los sombreros
Se vuela el terror del ciclo

Los cerros se lanzan p?jaros a la cara
Amanecer con esperanza de aeroplanos
Bajo la b?veda que cuela la luz desde tantos siglos
Amor y paciencia de columna central
Nos frotamos las manos y re?mos

Nos lavamos los ojos y jugamos

El horizonte es un rinoceronte
El mar un azar
El cielo un pa?uelo
La llaga una plaga

Un horizonte jugando a todo mar se sonaba con el cielo despu?s de las siete plagas de Egipto
El rinoceronte navega sobre el azar como el cometa en su pa?uelo lleno de plagas

Raz?n del d?a no es raz?n de noche
Y cada tiempo tiene insinuaci?n distinta
Los vegetales salen a comer al borde

Las olas tienden las manos
Para coger un p?jaro
Todo es variable en el mirar sencillo
Y en los subterr?neos de la vida
Tal vez sea lo mismo


La herida de luna de la pobre loca
La pobre loca de la luna herida
Ten?a luz en la celeste boca
Boca celeste que la luz ten?a
El mar de flor para esperanza ciega

Ciega esperanza para flor de mar
Cantar para el ruise?or que al cielo pega
Pega el cielo al ruise?or para cantar

Jugamos fuera del tiempo
Y juega con nosotros el molino de viento

Molino de viento
Molino de aliento
Molino de cuento
Molino de intento
Molino de aumento

Molino de ung?ento
Molino de sustento
Molino de tormento
Molino de salvamento
Molino de advenimiento

Molino de tejimiento
Molino de rugimiento
Molino de ta?imiento
Molino de afletamiento
Molino de agolpamiento

Molino de alargamiento
Molino de alejamiento
Molino de amasamiento
Molino de engendramiento
Molino de enso?amiento

Molino de ensalzamiento
Molino de enterramiento
Molino de maduramiento
Molino de malogramiento
Molino de maldecimiento

Molino de sacudimiento
Molino de revelamiento
Molino de obscurecimiento
Molino de enajenamiento
Molino de enamoramiento

Molino de encabezamiento
Molino de encastillamiento
Molino de aparecimiento
Molino de despojamiento
Molino de atesoramiento

Molino de enloquecimiento
Molino de ensortijamiento
Molino de envenenamiento
Molino de acontecimiento
Molino de descuartizamiento

Molino del portento
Molino del lamento
Molino del momento
Molino del firmamento
Molino del sentimiento

Molino del juramento
Molino del ardimiento
Molino del crecimiento
Molino del nutrimiento
Molino del conocimiento

Molino del descendimiento
Molino del desollamiento
Molino del elevamiento
Molino del endiosamiento
Molino del alumbramiento

Molino del deliramiento
Molino del aburrimiento
Molino del engreimiento
Molino del escalamiento
Molino del descubrimiento

Molino del escurrimiento
Molino del remordimiento
Molino del redoblamiento
Molino del atronamiento
Molino del aturdimiento

Molino del despe?amiento
Molino del quebrantamiento
Molino del envejecimiento
Molino del aceleramiento
Molino del encarnizamiento

Molino del anonadamiento
Molino del arrepentimiento
Molino del encanecimiento
Molino del despedazamiento
Molino del descorazonamiento

Molino en fragmento
Molino en detrimento
Molino en giramiento
Molino en gru?imiento
Molino en sacramento

Molino en pensamiento
Molino en pulsamiento
Molino en pudrimiento
Molino en nacimiento
Molino en api?amiento

Molino en apagamiento
Molino en decaimiento
Molino en derretimiento
Molino en desvalimento
Molino en marchitamiento

Molino en enfadamiento
Molino en encantamiento
Molino en transformamiento
Molino en asolamiento
Molino en concebimiento

Molino en derribamiento
Molino en imaginamiento
Molino en desamparamiento
Molino con talento
Molino con acento

Molino con sufrimiento
Molino con temperamento
Molino con fascinamiento
Molino con hormigamiento
Molino con retorcimiento

Molino con resentimiento
Molino con refregamiento
Molino con recogimiento
Molino con razonamiento
Molino con quebrantamiento

Molino con prolongamiento
Molino con presentimiento
Molino con padecimiento
Molino con amordazamiento
Molino con enronquecimiento

Molino con alucinamiento
Molino con atolondramiento
Molino con desfallecimiento
Molino para aposento
Molino para convento

Molino para ungimiento
Molino para alojamiento
Molino para cargamento
Molino para subimento
Molino para flotamiento

Molino para enfriamiento
Molino para embrujamiento
Molino para acogimiento
Molino para apostamiento
Molino para arrobamiento

Molino para escapamiento
Molino para escondimiento
Molino para estrellamiento
Molino para exaltamiento
Molino para guarecimiento

Molino para levantamiento
Molino para machucamiento
Molino para renovamiento
Molino para desplazamiento
Molino para anticipamiento

Molino para amonedamiento
Molino para profetizamiento
Molino para descoyuntamiento
Molino como ornamento
Molino como elemento

Molino como armamento
Molino como instrumento
Molino como monumento
Molino como palpamiento
Molino como descubrimiento

Molino como anunciamiento
Molino como medicamento
Molino como desvelamiento
Molino a sotavento
Molino a barlovento

Molino a ligamento
Molino a lanzamiento
Molino a mordimiento
Molino a movimiento
Molino que invento

Molino que ahuyento
Molino que oriento
Molino que caliento
Molino que presiento
Molino que apaciento

Molino que transparento
Molino lento
Molino cruento
Molino atento
Molino hambriento

Molino sediento
Molino sangriento
Molino jumento
Molino violento
Molino contento

Molino opulento
Molino friolento
Molino avariento
Molino corpulento
Molino achaquiento

Molino granujiento
Molino ceniciento
Molino polvoriento
Molino cazcarriento
Molino gargajiento

Molino sudoriento
Molino macilento
Molino so?oliento
Molino turbulento
Molino truculento


As? eres molino de viento
Molino de asiento
Molino de asiento del viento
Que teje las noches y las ma?anas
Que hila las nieblas de ultratumba

Molino de aspavientos y del viento en aspas
El paisaje se llena de tus locuras

Y el trigo viene y va
De la tierra al cielo
Del cielo al mar

Los trigos de las olas amarillas
Donde el viento se revuelca
Buscando la cosquilla de las espigas

Escucha
Pasa el palpador en el?ctricas corrientes

El viento norte despeina tus cabellos
Hurra molino moledor
Molino volador
Molino charlador
Molino cantador

Cuando el cielo trae de la mano una tempestad
Hurra molino girando en la memoria
Molino que hipnotiza las palomas viajeras

Habla habla molino de cuento
Cuando el viento narra tu leyenda et?rea

Sangra sangra molino del descendimiento
Con tu gran recuerdo pegado a los ocasos del mundo
Y los brazos de tu cruz fatigados por el hurac?n

As? re?mos y cantamos en esta hora
Porque el molino ha creado el imperio de su luz escogida

Y es necesario que lo sepa
Es necesario que alguien se lo diga

Sol t? que naciste en mi ojo derecho
Y moriste en mi ojo izquierdo
No creas en los vaticinios del zod?aco

Ni en los ladridos de las tumbas
Las tumbas tienen maleficios de luna
Y no saben lo que hablan
Yo te lo digo porque mi sombrero est? cansado de recorrer el mundo
Y tengo una experiencia de mariposa milenaria


Profetiza profetiza
Molino de las constelaciones
Mientras bailamos sobre el azar de la risa
Ahora que la gr?a que nos trae el d?a
Volc? la noche fuera de la tierra


Empiece ya
La farandolina en la lejanta?a de la montan?a
El horimento bajo el firmazonte
Se embarca en la luna
Para dar la vuelta al mundo

Empiece ya
La faranmand? mand? lin?
Con su musiqu? con su music?

La carabantantina
La carabantant?

La farandosilina
La Farand?
La Carabantant?
La Carabantant?
La farandosil?

La farans?

R?e r?e antes que venga la fatiga
En su carro nebuloso de d?as
Y los a?os y los siglos
Se amontonen en el vac?o

Y todo sea oscuro en el ojo del cielo

La cascada que cabellera sobre la noche
Mientras la noche se cama a descansar
Con su luna que almohada al cielo
Yo ojo el paisaje cansado

Que se ruta hacia el horizonte
A la sombra de un ?rbol naufragando

Y he aqu? que ahora me diluyo en m?ltiples cosas
Soy luci?rnaga y voy iluminando las ramas de la selva
Sin embargo cuando vuelo guardo mi modo de andar

Y no s?lo soy luci?rnaga
Sino tambi?n el aire en que vuela
La luna me atraviesa de parte a parte
Dos p?jaros se pierden en mi pecho
Sin poderlo remediar

Y luego soy ?rbol
Y en cuanto a ?rbol conservo mis modos de luci?rnaga
Y mis modos de cielo
Y mi andar de hombre mi triste andar
Ahora soy rosal y hablo con lenguaje de rosal

Y digo
Sal rosa rorosal?a
Sal rosa al d?a
Sal?a al sol rosa sario
Fueguisa m?a sonroder?a rososoro oro

Ando peque?o volc?n del d?a
Y tengo miedo del volc?n
Mas el volc?n responde
Pr?fugo rueda al fondo donde ronco
Soy rosa de trueno y sueno mis carrasperas

Estoy preso y arrastro mis propios grillos
Los astros que trago crugen en mis entra?as
Proa a la borrasca en procesi?n procreadora
Proclamo mis proezas bramadoras
Y mis bronquios respiran en la tierra profunda

Bajo los mares y las monta?as
Y luego soy p?jaro
Y me disputo el d?a en gorgeos
El d?a que me cruza la garganta
Ahora solamente digo

Callaos que voy a cantar
Soy el ?nico cantor de este siglo
M?o m?o es todo el infinito
Mis mentiras huelen a cielo
Y nada m?s

Y ahora soy mar
Pero guardo algo de mis modos de volc?n
De mis modos de ?rbol de mis modos de luci?rnaga
De mis modos de p?jaro de hombre y de rosal
Y hablo como mar y digo

De la firmeza hasta el horicielo
Soy todo montalas en la azulaya
Bailo en las volaguas con espurinas
Una corriela tras de la otra
Ondola en ola?as m? rugazuelo

Las verdondilas bajo la luna del selviflujo
Van en montonda hasta el infidondo
Y cuando bramuran los hurafones
Y la ondaja lanza a las playas sus laziolas
Hay un naufundo que grita pidiendo auxilio

Yo me hago el sordo
Miro las butraceas lentas sobre mis tornadelas
La subaterna con sus brajidos
Las escalolas de la montasca
Las escalolas de la desonda

Que no descansan hasta que roen el borde de los altielos
Hasta que llegan al abifunda
En tanto el pirata canta
Y yo lo escucho vestido de verdiul
La lona en el mar riela

En la luna gime el viento
Y alza en blanco crugimiento
Alas de olas en mi azul

El mar se abrir? para dejar salir los primeros n?ufragos
Que cumplieron su castigo

Despu?s de tantos siglos y m?s siglos
Andar?n por la tierra con miradas de vidrio
Escalar?n los montes de sus frases prof?ticas
Y se convertir?n en constelaciones
Entonces aparecer? un volc?n en medio de las olas

Y dir? yo soy el rey
Traedme el harmonio de las nebulosas
Y sabed que las islas son las coronas de mi cabeza
Y las olas mi ?nico tesoro
Yo soy el rey

El rey canta a la reina
El cielo canta a la ciela
El luz canta a la luz
La luz que busca el ojo hasta que lo encuentra
Canta el cielo en su lengua astron?mica

Y la luz en su idioma magn?tico
Mientras el mar lame los pies de la reina
Que se peina eternamente
Yo soy el rey
Y os digo que el planeta que atraves? la noche

No se reconoce al salir por el otro lado
Y mucho menos al entrar en el d?a
Pues ni siquiera recuerda c?mo se llamaba
Ni qui?nes eran sus padres
Dime ?eres hijo de Mart?n Pescador

O eres nieto de un cig?e?a tartamuda
O de aquella jirafa que vi en medio del desierto
Pastando ensimismada las yerbas de la luna
O eres hijo del ahorcado que ten?a ojos de pir?mide?
Alg?n d?a lo sabremos

Y morir?s sin tu secreto
Y de tu tumba saldr? un arco-iris como un tranv?a
Del arco-iris saldr? una pareja haciendo el amor
Del amor saldr? una selva errante
De la selva saldr? una flecha

De la flecha saldr? una liebre huyendo por los campos
De la liebre saldr? una cinta que ir? se?alando su camino
De la cinta saldr? un r?o y una catarata que salvar? a la liebre de sus perseguidores
Hasta que la liebre empiece a trepar por una mirada
Y se esconda al fondo del ojo


Yo soy el rey
Los ahogados florecen cuando yo lo mando
Atad el arco-iris al pirata
Atad el viento a los cabellos de la bruja
Yo soy el rey

Y trazar? tu hor?scopo como un plan de batalla

Oyendo esto el arco-iris se alejaba
Ad?nde vas arco-iris
No sabes que hay asesinos en todos los caminos?
El iris encadenado en la columna montante

Columna de mercurio en fiesta para nosotros
Tres mil doscientos metros de infrarrojo
Un extremo se apoya en mi pie y el otro en la llaga de Cristo
Los domingos del arco-iris para el arc?ngel
?En d?nde est? el arquero de los meteoros?

El arquero arcaico
Bajo la arcada eterna el arquero del arcano con su viol?n violeta con su viol?n viol?ceo con su
viol?n violado
Arco-iris arco de las cejas en mi cielo arqueol?gico
Bajo el ?rea del arco se esconde el arca de tesoros preciosos
Y la flor montada como un reloj

Con el engranaje perfecto de sus p?talos
Ahora que un caballo empieza a subir galopando por el arco-iris
Ahora la mirada descarga los ojos demasiado llenos
En el instante en que huyen los ocasos a trav?s de las llanuras
El cielo est? esperando un aeroplano

Y yo oigo la risa de los muertos debajo de la
tierra
Publicado por wineruda @ 16:27  | Poes?a Imprescindible
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