S?bado, 20 de enero de 2007




CONFIANZAS

se sienta a la mesa y escribe

"con este poema no tomar?s el poder" dice
"con estos versos no har?s la Revoluci?n" dice
"ni con miles de versos har?s la Revoluci?n" dice

y m?s: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o ?l mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servir?n

no ganar? plata con ellos
no entrar? al cine gratis con ellos
no le dar?n ropa por ellos
no conseguir? tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguir? por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojar?
no alcanzar? perd?n o gracia por ellos

"con este poema no tomar?s el poder" dice
"con estos versos no har?s la Revoluci?n" dice
"ni con miles de versos har?s la Revoluci?n" dice
se sienta a la mesa y escribe


Constancias

?rboles y m?s ?rboles se agitan o despiertan y su
frescor abunda con la sangre es tu pelo de noche
hay albricias de ti p?jaros suaves y tormentas sin
fin como tu cuerpo cuando cantan los gallos
y tiemblas y
la madrugada te revuelve los rostros



Cosas

Los atacantes del amor
enmascarados por el mundo
asaltan en la calle

cuidado son terribles
aman como porfiados
quieren de pura voluntad

o la memoria les funciona
de modo tal que les importa nada
el odio el gran castigo
y besan contra todo

contra todos tambi?n confiando
que alguna vez alguien alguno
empu?e su ternura
empiece a fusilar



Nota XXVII


A Vanni Blengino

de lo posible a lo probable/del
sue?o a la realidad hay como
mares/platas nocturnas donde
animales de pico descarnan
formas mojadas con los jugos
del coraz?n/as?/viajamos
del pecho al seco sol que dora
la maravilla/o existir


El infierno verdadero

Entre las 5 y las 7,
cada d?a,
ves a un compa?ero caer.
No pueden cambiar lo que pas?.
El compa?ero cae,
y ni la mueca de dolor se le puede apagar,
ni el nombre,
o rostros,
o sue?os,
con los que el compa?ero cortaba la tristeza
con su tijera de oro,
separaba,
a la orilla de un hombre,
o una mujer.
Le juntaba todo el sufrimiento
para sentarlo en su coraz?n
debajito de un ?rbol
El mundo llora pidiendo comida
Tanto dolor tiene en la boca
Es dolor que necesita porvenir
El compa?ero cambiaba al mundo
y le pon?a pa?ales de horizonte.
Ahora, lo ves morir,
cada d?a.
Pens?s que as? vive.
Que anda arrastrando
un pedazo de cielo
con las sombras del alba,
donde, entre las 5 y las 7,
cada d?a,
vuelve a caer, tapado de infinito


XVIII

El viento que entra en la cocina sacude el cartel?n con el rostro de alguna
actriz del cine mudo. Mary Pickford tal vez. Es bella, sus ojos brillan
suavemente y con la boca construyen una semisonrisa tiern?sima, callada
Tambi?n nosotros, aqu?, somos actores mudos. Tenemos brillos
suaves, ternuras sucias de sangre seca como ni?os, mucho silencio
alrededor.
La platea prefiere el film sonoro. ?Qui?n hizo esta pel?cula? De
este lado de la pantalla, el nuestro, se oyen muertos soltando vida de
a poquito como un crujir de sue?os, los torturados gritan, crepita
gente en la prisi?n, bajo el estruendo de las botas militares la
injusticia es un rugido infernal. Del otro lado, parece que ven pasar
fantasmas p?lidos y ning?n piano los anuncia.
Te amo, Mary Pickford, s? que ahora me am?s. Entra el viento y
sacude nuestros amores de papel.
roma/17-5-80



Escribo en el olvido...

escribo en el olvido
en cada fuego de la noche
cada rostro de ti

hay una piedra entonces
donde te acuesto m?a
ninguno la conoce

he fundado pueblos en tu dulzura
he sufrido esas cosas

eres fuera de m?
me perteneces extranjera



Lluvia

hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que est?n lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor/
una carta a la mujer que vive con ?l
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con ?l
y se parece a su sombra/
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la
mujer/
entra a la casa por la ventana y no por la puerta/
por una puerta se entra a muchos sitios/
al trabajo, al cuartel, a la c?rcel,
a todos los edificios del mundo/ pero no al mundo/
ni a una mujer/ni al alma/
es decir/a ese caj?n o nave o lluvia que llamamos as?/
como hoy/que llueve mucho/
y me cuesta escribir la palabra amor/
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa/
y s?lo el alma sabe d?nde las dos se encuentran/
y cu?ndo/y c?mo/
pero el alma qu? puede explicar/
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca/
palabras que naufragan/
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que am?/
y dejan cartas en el pensamiento que ?l nunca
escribir?/
como el silencio que hay entre dos rosas/
o como yo/que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia/
a la lluvia/
a mi coraz?n desterrado/



Qu? hicieron...

qu? hicieron de aquel d?a lleno de tigres suaves
como tu piel/o nidos locos
donde temblaban tus telitas
dando a entender otra canci?n/no ?sta

llena de hojas de sal/
ojos de sol te hab?an crecido/
en tus pies empezaban las piernas de la luz/
y nadie recib?a cartitas de la nada/

qu? hicieron de aquel tigre
lleno de d?as/suavidades/vos/
como los ?rboles que dibujabas

para dar sombra en medio de la noche/
contra este fuego que crepita
triste en el ojo de pensar/



Hechos


mientras el dictador o bur?crata de turno hablaba
en defensa del desorden constituido del r?gimen
?l tom? un endecas?labo o verso nacido del encuentro
entre una piedra y un fulgor de oto?o

afuera segu?a la lucha de clases/el
capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/
la represi?n/la muerte/las sirenas policiales cortando
la noche/?l tom? el endecas?labo y

con mano h?bil lo abri? en dos cargando
de un lado m?s belleza y m?s
belleza del otro/cerr? el endecas?labo/puso
el dedo en la palabra inicial/apret?

la palabra inicial apuntando al dictador o bur?crata
sali? el endecas?labo/sigui? el discurso/sigui?
la lucha de clases/el
capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/la represi?n/la muerte/las sirenas policiales cortando la noche

este hecho explica que ning?n endecas?labo derrib? hasta ahora
a ning?n dictador o bur?crata aunque
sea un peque?o dictador o un peque?o bur?crata/y tambi?n explica que
un verso puede nacer del encuentro entre una piedra y un fulgor de oto?o o

del encuentro entre la lluvia y un barco y de
otros encuentros que nadie sabr?a predecir/o sea
los nacimientos/ casamientos/ los
disparos de la belleza incesante


Mi Buenos Aires querido


Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nac?.

Hay que atraparlos, tambi?n aqu?
nacieron hijos dulces m?os
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.

Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habr? m?s penas y olvido.


Una mujer y un hombre


Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre m?s bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.
Publicado por wineruda @ 19:06  | Poes?a Imprescindible
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Nontue
Mi?rcoles, 21 de marzo de 2007 | 21:00
Cada d?a me gusta m?s Ju?n Gelman
Su manera de escribir de transmitir de transferir
En un todo me gusta

Gracias por la aportación. Pronto podrán escuchar nuevos poemas románticos, recogidos en está página,  de Juan Gelman en la página de poesías de amorhttp://www.amorypoesia.es  yhttp://www.locutortv.es