Domingo, 29 de abril de 2007



EL SOST?N DE LA VIDA



LA vida me mantiene vivo: todos sus tubos
y cables est?n conectados a m? y me sostienen
en formas que la vida determina para mis necesidades.
En una cama de tierra, en casa, sus calendarios
y relojes est?n programados para m?, los variados aires
matinales, vespertinos, cenitales, dentro y fuera;
las estaciones cambian y vuelven, cambian
y vuelven otra vez. Asunto tras asunto las noticias
circulan, describiendo sucesos y no-sucesos,
reportes a veces m?os o de otros que conozco.
Comida, desde luego, frecuente. Salada y dulce,
soluble, y otras soluciones a veces
-fluidos correctivos necesarios para restaurar alg?n balance
quiz? perdido. Estoy al tanto aunque
parezca no estarlo. Dif?cil de creer la oleada
de corriente a trav?s de mis iras, ?xtasis,
y temores a veces en la crisis: un tubo defectuosos.
Poder-intemporal, aunque no por mucho, lloraba
por ser restaurado. Marcadores e interruptores aguardan.
Ning?n dios se me acerca. Estoy solo.


EL MUNDO


Pens? que t? eras un ancla en la corriente del mundo;
pero no; no existe ancla en ninguna parte.
No existe ancla en la corriente del mundo. Oh, no.
Pens? que eras t?. Oh, no. La corriente del mundo.




PENS? QUE ERA HARRY


Disculpe. Pens? por un momento que usted era alguien que conozco.
Me suele suceder. Una vez en el teatro de la plaza
cuando a?n se encontraba all?, volv? la cabeza
mientas las luces se encend?an y me vi all? con una joven
y otra pareja. Fuera en el vest?bulo mir? al hombre
y e?l mir? hacia otra parte. No le resultaba conocido.
Bueno, como dicen, es cosa de dos, y de todas formas no s? qu?
caso hubiera tenido. ?Sabemos qui?nes somos,
piensa usted? Los ni?os parecen saberlo. Una vez pregunt?
a una ni?a peque?a. Dijo que hab?a estado enferma. Dijo
que se ve?a diferente y se sent?a diferente. Yo dije,
?Tal vez no eras t??. ?C?mo lo sabes??
?S? , yo era yo?, dijo ella, ?s? que lo era.?


En parte ya no preocupa
o no como antes. No soy nadie m?s
y nadie al fin y al cabo. Todo el resto
lo ignoro. No s? nada.
Me golpe?. Pens? que era Harry cuando lo vi
y pens?: ?le preguntar? a Harry?. Sin embargo
no creo que ?l sepa. No es que me confunda.
No quiero decir eso. SI alguien apareciera y dijese,
?Preg?nteme?, no sabr?a ni por donde empezar.
Ni siquiera tengo preguntas. Es la forma en que me desvanezco
como si yo fuera la persona de una foto instant?nea puesta a la luz.
Y el entorno se borra como si despert?ramos
en el crep?sculo equivocado y las cosas se volvieran oscuras y grises
cuando las esper?bamos m?s n?tidas. De lo real
cada vez menos. No hay punto fijo. Las preguntas fijan
un punto, como las respuestas. LAS cosas se mueven otra vez
y s?lo queda apartarse. Estaba equivocado:
deber?amos prescindir de preguntas y respuestas
y todo lo que aprendemos es cu?n sonora resulta nuestra ignorancia.
Eso es lo que quer?a decirle a Harry.
Usted se le parece. Gracias de todas formas.


Versi?n ?ngel Llorente
Publicado por wineruda @ 19:08  | Poes?a Imprescindible
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