Para B...
LOS pequeños aeroplanos de papel que tú
haces vuelan en el crepúsculo, se pierden
como mariposas nocturnas en el aire
que se oscurece, ya no volverán.
Así nuestros días , pero un abismo
menos dulce que este valle
silente de hojas muertas
y de aguas otoñales los acoge,
donde posan sus cansadas alas
tus frágiles planeadores.
Pensamientos de casa
YA no puedo escribir ni vivir
si este año la nieve que se funde
no me ve como testigo impaciente
de sentir en el aire las primeas violetas.
Como si estuviese muerto recuerdo
nuestra primaveras , su luz
exultante que dura todo el día,
la maravilla de un día que pasa.
Quizá para nosotros , últimos hijos de la edad
impresionista, sólo es posible
copiar la realidad, mientras la nieve
gotea sobre gorriones en grupo.
Déjame desangrarme
DÉJAME desangrarme por las calles
sobre el polvo el antipolvo la hierba,
el corazón palpitando en su ritmo diario
máscaras verdes sobre las casas las ramas
de castaño, las frescas ramas, dos pájaros
maco y hembra que se alejan volando,
la pupila duele si intenta
seguir su fuga, su amor
por las soledades aire agua del Brática,
en me socorráis cuando al mover
el brazo abro la herida el líquido
licoroso me horroriza al visa
espera paciente más allá de la curva
el alzarse del viento en el mediodía , finge
sólo entonces haber oído que te llaman,
entra en mi visual del día
quieto de septiembre la mesa preparada
los hijos cansados de esperar, los hijos
jóvenes con el color de la juventud
exaltado por una luz que esas ramas verdean.
Versión Carmelo Vera Saura