Lunes, 15 de octubre de 2007
 

EN HORAS DE INSOMNIO
(cuatro sonetos)


1


Me voy de aquí , no quiero más oírme;
de mi voz toda voz suéname a eco,
y a falta así de confesor, si peco
se me escapa el poder arrepentirme.

No hallo fuera de mí en que me afirme
nada de humano y me resulto hueco;
si esta cárcel por otra al fin no trueco
en mi vacío acabaré de hundirme.

Oh triste soledad, la del engaño
de creerse en humana compañía
moviéndose entre espejos, ermitaño.

He ido muriendo hasta llegar al día
en que espejo de espejos, soyme extraño
a mí mismo y descubro no vivía.


2

Hecho teatro de mí propio vivo,
haciendo mi papel; rey del desierto;
en torno mío yace todo yerto
y yo, yerto también, su toque esquivo

En vez de hacer algo que valga, escribo;
al afirmarlo todo no estoy cierto
de cosa alguna y no descubro puerto
en que dé tierra al corazón altivo.

Me desentraño en lucha con el otro,
el que me creen, del que me creo potro
y en esa lucha estriba mi comedía:

pasan los años sin traerme cura;
bien veo que es mi vida una locura
que sólo con la muerte se remedia.

3

Dejar un grito, nada más que un grito,
aquel del corazón cuando lo quema
metiéndose el solo, pues no hay sistema
que diga tanto. Dice el infinito

del engaño, dice cómo el hito
cayó que nos marcaba la suprema
jornada de ilusión, dice la extrema
resignación alo que estaba escrito.

¿Definiciones? Sí, buenas palabras
que aunque presumen ser abracadabras
no nos abren tesoro verdadero:

no se cura la vida con razones,
espacio, tiempo, lógica, sayones
sin compasión de todo cuanto espero.

4

La tierra un día cruzará el espacio
celeste convertida en cementerio
de civilizaciones; el misterio
triunfará de la vida, pues reacio

fue siempre a la razón: Me pone lacio
el ánimo pensarlo. ¿Acaso es serio
del mundo así entregarse al loco imperio
de cuya vanidad nunca me sacio?

Cruzará, vanidad de vanidades,
muerta, la soledad de soledades
sin principio, sin fin y sin objeto;

mas entretanto, corazón, pelea
por esa vanidad; tal vez la idea
logre aplacarte, corazón inquieto.
Publicado por wineruda @ 15:02  | Poes?a Imprescindible
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