Lunes, 17 de diciembre de 2007


MIL VECES


ENTRE los dorados escombros de la f?brica de gas
T? encontraras una tableta de chocolate que huir? al aproximarte
Si corres con tanta velocidad como un tubo de aspirina

Ir?s muy lejos detr?s del chocolate
Que conmueve el paisaje
A la manera de un zapato agujereado
Sobre el que se arroja una manta de viaje
Para no horrorizar a los transe?ntes con el espect?culo de esta
desnudez
Que hace casta?ear los dientes de las cajas de polvos de arroz
Y caer las hojas de los ?rboles como chimeneas de f?brica
Y el tren pasa sin detenerse delante de una peque?a estaci?n
Porque no tiene hambre ni sed
Porque llueve y no tiene paraguas
Porque las vacas todav?a no han regresado
Porque la carretera no es segura y no le gusta
Encontrarse con borrachos o ladrones o polic?as
Pero si las alondras formaran cola a la puerta de las cocinas
Para hacerse asar
Si el agua se negara a aguar el vino
Y yo tuviera cinco francos
Habr?a algo nuevo bajo el sol
Habr?a panes con ruedas que aplastar?an los cuarteles de
gendarmeria

Habr?a semilleros de barbas donde los gorriones criar?an gusanos de seda
Habr?a en el hueco de mi mano
Una lamparilla fr?a
Dorada como un huevo al plato
Y tan ligera que la suela de mis zapatos se volar?a como una
nariz postiza
De modo que el fondo del mar ser?a una cabina telef?nica
Desde la cual nadie lograr?a nunca ninguna comunicaci?n.



NEBULOSA

CUANDO la noche de mantequilla al salir de la mantequera Ahoga a los topos de las estaciones cuyos ojos braman
se agrandan como una estaci?n de metro que se aproxima
se envuelven con tu imagen
Que en mi cabeza gira como un heliotropo trastornado por el
mareo
Todos los botones del cuello saltan como carneros encaramados
en un polvor?n
Y lanzan a lo lejos un chorro enorme de corbatas
Pero t? pasas como una corriente de aire cargado de roc?o con alas de l?mpara errante
Y cierras la puerta que origina un ruido de azada enterrando
una patata
La puerta de pozo minero
La puerta de provincia irredenta
Donde yo vago en el remolino de tus miradas
Que reverdecen sobre los ?rboles y entre ellos azulean

Y que no cesan de crear obras de derribo en medio de los
bosques All? donde los m?s bellos senos del mundo se entreabren para
gritar No
Agitando su cabellera de sol negro
Que un aguacero al atravesar la calzada ilumina
Cuando la gota de agua de tus pies all? se detiene
Como el timbre cautivo en un o?do
Que la espera hizo garita habitada por ratas que la roen Antes de transformarse en barco-lavadero varado en una isla
desierta
O barco de vela olvidado en un cochecama
No es m?s que un manojo de r?banos que se secan como cualquier presidente de la Rep?blica
Hasta transformarse en una plaza desierta y blanca Bordeada de palacios de mica fluorescente
Donde
En medio de las batidoras enmohecidas
Y devoradas por las madreselvas en flor
Brotar? de pronto una columna de sangre y nomeolvides que tendr?n la forma de tus manos y llevar?n s?es de f?sforo
Los cuales crear?n a su alrededor grandes auroras boreales con plumas de avestruz y melocotones
Ampli?ndose como un mar que nunca se quiere atravesar
Y que a tu pies aulla como una caracola
Donde se halla de nuevo el eco de tu voz.
Publicado por wineruda @ 14:26  | Poes?a Imprescindible
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